Los sistemas de persiana enrollable constan de elementos de persianas macizos; es decir, lamas segmentadas, que se pueden bajar sobre carriles de guía para proteger ventanas y puertas acristaladas. Una vez colocadas, ofrecen una barrera que solo se puede retirar con herramientas pesadas. De este modo, se evita que se rompan las ventanas.
Para maximizar este efecto protector, las persianas con protección antirrobo suelen fabricarse con aluminio, un metal resistente y ligero, y suelen presentarse en dos diseños de instalación: En las persianas enrollables con cajón exterior, el cajón de persiana se monta en la fachada delante de las ventanas o delante de la puerta.
Este tipo de instalación es peculiar, ya que apenas afecta al aislamiento térmico de la ventana; lo que significa que se pueden instalar elementos antirrobo de aluminio eficaces sin causar una desventaja térmica.