Una puerta seccional eléctrica está compuesta por un conjunto de paneles, un sistema de elevación con muelles y un motor. Tanto el motor como el sistema de guiado se instalan en la zona superior del garaje.
El término seccional hace referencia a la estructura de la puerta, formada por varios paneles unidos mediante bisagras. Durante la apertura, el motor desplaza los paneles verticalmente hacia arriba. Posteriormente, estos se pliegan y se deslizan por las guías instaladas bajo el techo.
Gracias a este sistema, las puertas seccionales ocupan muy poco espacio tanto en el interior como en el exterior del garaje.
El accionamiento del motor puede realizarse mediante cadena o mediante correa dentada. Los sistemas de correa destacan por su funcionamiento silencioso y por requerir un mantenimiento mínimo, ya que no necesitan lubricación periódica.