1. Trabajos preparatorios
Antes de comenzar, asegúrate de disponer de todas las herramientas y materiales necesarios. También es recomendable utilizar equipos de protección adecuados, como guantes y calzado de seguridad. Consulta las instrucciones de montaje incluidas con la puerta y retira cuidadosamente todos los componentes de su embalaje. En el manual encontrarás una lista detallada de todas las piezas suministradas.
Comprueba que todos los elementos estén presentes antes de iniciar la instalación. Los componentes de la puerta suelen venir organizados y embalados en el orden correcto por parte del fabricante. Esto facilita considerablemente el montaje y permite completar la instalación en aproximadamente dos o tres horas.
Todos los elementos de la puerta de garaje ya vienen agrupados y embalados en el orden correcto por el fabricante. Esto te ahorra tiempo durante el montaje y te permite instalar fácilmente tu nueva puerta en aproximadamente 2 o 3 horas.
2. Montaje y fijación de los carriles verticales y horizontales
El primer paso consiste en instalar los carriles verticales. Te recomendamos montar el marco directamente sobre el suelo. Asegúrate de mantener siempre un ángulo recto de 90° y, a continuación, fija los elementos, coloca el marco contra la pared y sujétalo con una abrazadera. También puedes realizar este paso directamente sobre el hueco de la pared. Para ello, utiliza una abrazadera para sujetar los dos carriles a la pared y nivélalos correctamente. Independientemente del método elegido, comprueba siempre que ambos carriles estén correctamente alineados con los orificios pretaladrados de tu futura puerta de garaje. Una vez que los dos carriles estén paralelos, rectos y estabilizados, podrás fijarlos con tornillos. Retira las abrazaderas cuando el marco quede firmemente sujeto.
Una vez instalados los carriles verticales, servirán de base para fijar los carriles horizontales. Estos desempeñan un papel fundamental en el movimiento de la puerta. Para instalar el carril horizontal, fíjalo a los montantes correspondientes y comprueba el nivel. Si el carril está recto, podrás apretar los tornillos de un lado e instalar el soporte para sujetar el carril trasero.
3. Montaje de los paneles de la puerta seccional
Una vez instalados los carriles, ya puedes colocar el primer panel junto con su junta aislante. Antes de colocar el segundo panel, comprueba su nivel con un nivel de burbuja y corrígelo si es necesario. A continuación, une las secciones de los paneles entre sí y continúa del mismo modo con los paneles siguientes. Una vez instalado el último panel, introduce las ruedas en el carril horizontal y fíjalas.
4. Instalación de los resortes de tensión
Si el paso anterior se ha realizado correctamente, podrás elevar la puerta manualmente y bloquearla con una abrazadera. A continuación, engancha el resorte y baja lentamente el panel de la puerta. Mantén una distancia aproximada de un metro entre el suelo y la puerta y comprueba si esta permanece equilibrada. Si la puerta se abre sola o se cierra, deberás ajustar la tensión del resorte.
Si has elegido una puerta con apertura manual, puedes omitir este paso.
Comienza cerrando completamente la puerta. En la parte superior encontrarás los puntos de fijación previstos para instalar la placa de soporte del motor.
Fija el carril de transmisión al motor y monta el conjunto sobre la guía horizontal posterior y la placa de fijación frontal. A continuación, instala el brazo articulado y el tope mecánico. Dependiendo del sistema de motorización seleccionado, deberás seguir las instrucciones específicas suministradas junto con la puerta para completar la configuración del motor.