Dentro de los distintos tipos de [acristalamiento], destacan soluciones como el [cristal ignífugo], el [cristal opaco] y el [cristal de seguridad], cada uno diseñado para responder a necesidades muy concretas de seguridad y diseño.
El cristal ignífugo es un material especialmente desarrollado para resistir altas temperaturas y ofrecer la mejor protección frente al fuego. Gracias a sus propiedades, se utiliza en chimeneas, estufas, puertas acristaladas y también en proyectos industriales donde la seguridad y la durabilidad son prioritarias.
A diferencia de un vidrio convencional, este cristal mantiene su transparencia incluso en contacto directo con el calor, lo que permite disfrutar de la visión de la llama en una chimenea o en una estufa sin renunciar a la seguridad.