Dentro de los tipos de acristalamiento, el vidrio templado o cristal ESG destaca por su seguridad y resistencia en las ventanas modernas. A diferencia de un cristal convencional, este vidrio pasa por un proceso de calentamiento y enfriamiento rápido que multiplica su solidez y lo convierte en una de las mejores opciones frente a impactos o golpes. Gracias a este tratamiento térmico, el material adquiere una gran estabilidad y un comportamiento mucho más seguro en caso de rotura.
En muchos proyectos se combina con otras soluciones específicas como el cristal opaco, el cristal ignífugo o el cristal de seguridad, ampliando las posibilidades de protección y confort. Esta versatilidad permite adaptar el acristalamiento a las necesidades de cada estancia, ya sea para mejorar la privacidad, reforzar la protección contra el fuego o incrementar el nivel general de seguridad del hogar. De este modo, el vidrio templado se convierte en una opción ideal para quienes buscan resistencia, durabilidad y un mayor bienestar en el dí